Teoría del cooperativismo y la familia laboral

Cuando uno pertenece a una cooperativa, no solo pertenece a una empresa, si no que también a una familia. La cooperativa pasa a ser un ambiente familiar, donde interactuar con nuestros pares se asemeja a la interacción con nuestros familiares.
Se genera un espíritu de optimismo, ayuda mutua, trabajo en equipo y otras experiencias por el estilo que fortalecen los lazos interpersonales de los socios. Ningún integrante de familia sana desea el mal para su familia.
Ahora bien, si cada persona desarrollase su actividad laboral en una cooperativa con sus allegados de mayor confianza, donde el único objetivo no sea ganar dinero, sino también poder trabajar, sentirse útil, cambiar las cosas que no le gustan del mundo externo y beneficiar así también a sus pares, nos veríamos inmersos en un universo donde todas las sociedades y relaciones laborales estarían dadas bajo ambientes cooperativos.
Al interactuar económicamente, tanto entre proveedores como entre clientes y usuarios de productos o servicios, estaríamos ayudando a otra familia laboral, o sea, a otra cooperativa.
Visto desde el punto de vista personal, habría un nivel mucho más equitativo y justo de distribución de capitales y cada uno desearía el bien de su familia laboral, por ende, de todas las cooperativas.
Todo esto, seguramente, contribuiría para un mundo mejor.

2013-06-07

pbrudnick

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